Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de junio de 2016

Los Desafíos de la Izquiera Brasileña: Frenar a la Derecha sin Caer en los Viejos Erroes

Nuestra compañera Jimena de Garay participa en el Colectivo Malinalli, esta vez hablan sobre lo que está pasando en Brasil y cómo se está viviendo la #LuchaFeminista 

"El movimiento Feminista reivindica, así frente al gobierno golpista, frente al PT y la izquierda tradicional, y ante todos los movimientos sociales, que la revolución será feminista o no será. Por todas ellas (nosotras)! "

Pueden seguir leyendo aquí

jueves, 5 de junio de 2014

El mundial de Fútbol bajo la lupa feminista - parte 1

Como cada quince días les invitamos a leer nuestra columna punto y seguimos, la cual se publica en la página web de DJóvenes. Nuestro tema de la semana es el mundial de fútbol (soccer para la gente de Estados Unidos) el cual se llevará a cabo en Brasil. Estamos a escasos 7 días (horario de México) de que de comienzo . . . seguramente la inauguración estará llena de fuegos artificiales  aunado a miles de rostros felices, cuerpos que bailan al ritmo de la samba y la pasarela de las 34 banderas representantes de los países que están orgullosos de sus jugadores varones.

Nuestra pregunta en este texto, como bien lo menciona el título, intenta hacer uso de la lupa feminista (que las integrantes de Punto Género traen integrada) y analizar el papel de las mujeres dentro de ese mundial, y no tan sólo el de las mujeres, sino el de la población en general que día a día se está manifestando en contra de este evento.

Por su puesto, estamos abiertas al dialogo con respeto a este texto. . . que lo disfruten 


"Cada cuatro años comienza "el mayor evento del mundo", el mundial de Fútbol MASCULINO. Estamos a días de que inicie tan renombrado evento y en México podemos ver el desplegado de publicidad anunciándolo en todos los espacios posibles, usando los cuerpos de las mujeres de manera violenta y sexista para vender un evento que ya de por sí nos excluye y sólo nos coloca como un objeto. Sin embargo, ¿qué sabemos de la situación de las mujeres en Brasil de cara a este monstruoso evento?
[...]
Los derechos humanos de las mujeres no son considerados. Y a quienes reclaman, se les persigue. La represión policial está siendo comparada con los tiempos de la dictadura. Los movimientos sociales están siendo gravemente perseguidos, incluyendo a los de mujeres y feministas. Alguien que aboga por el derecho a abortar, por ejemplo, es constantemente amedrentada. El aborto, cabe recordar, es un crimen en Brasil, y por lo que se puede vislumbrar hasta ahora, en las elecciones de este año (sí, imposible dejar de lado que este año hay elecciones en Brasil) tiene este derecho en sus agendas."

CONTINUA LEYENDO AQUÍ ----> EL MUNDIAL DE FÚTBOL BAJO LA LUPA FEMINISTA - PARTE 1 

P.D. EL SIGUIENTE MUNDIAL ES EN QATAR, SEGUIREMOS LUCHANDO POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES

lunes, 12 de agosto de 2013

La nueva caza de brujas: la persecución de la Marcha de las Putas de Rio de Janeiro


La nueva caza de brujas: la persecución de la Marcha de las Putas de Rio de Janeiro


La Marcha de las Putas surgió en Brasil (con el nombre Marcha das Vadias), así como en varios países del mundo, hace tres años, en respuesta a la constante y naturalizada justificación de la violencia sexual contra las mujeres y la culpabilización de éstas ante cualquier tipo de agresión contra su cuerpo. En Brasil tomó una fuerza especial, al ser ya el tercer año que se realiza en numerosas ciudades, tal vez debido a la paradójica cultura que por un lado exalta la sexualidad y por otro lado la reprime.


La Marcha ha tenido en cada ciudad sus características propias, pues una de las principales banderas es la autonomía y horizontalidad de sus acciones y propuestas. Específicamente en Río de Janeiro, la versión de este año tuvo como finalidad llamar la atención sobre la necesidad de garantizar un Estado laico que vele por los derechos de las mujeres sin verse permeado por discursos religiosos que, en muchas ocasiones, limitan o impiden el ejercicio de dichos derechos. Este tema, además de ser sumamente importante, pareció ser aún más relevante ante la visita del Papa la ciudad, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud Católica. Para esta visita, se destinaron recursos públicos y se hicieron grandes inversiones logísticas que afectaron el transporte y la educación (pues no hubo clases durante este), apenas una pequeña muestra de cómo el gobierno brasileño, apoyado por gran parte de la población, se encuentra bajo fuerte influencia del Vaticano. En cuestión de políticas públicas, vemos también evidencia de esta influencia, una de las más graves siendo la imposibilidad, a pesar de innumerables esfuerzos del movimiento feminista, de que se descriminalice y se despenalice el aborto, lo cual es sin duda una inconmensurable violencia institucional contra las mujeres.


De esta forma, la Marcha de las Putas, en su trabajo colectivo y abierto, eligió este tema como el motivo para realizarse durante este evento, y como uno de los ejes principales del manifiesto. Esto, no sin antes discutirlo a profundidad dentro del colectivo y con especialistas provenientes de la academia, el activismo y la experiencia personal, en debates de formación e información. Esta estrategia también se realizó con los otros ejes del manifiesto, pertenecientes a las agendas feministas y a la problemática de la violencia sexual y de género, que fueron: los derechos reproductivos, la descriminalización del aborto y la reglamentación de la prostitución. Además de debates, hubo talleres artísticos, intervenciones en espacios públicos, campañas por internet, pláticas en universidades, sesiones de fotos, entre muchas actividades de preparación para la Marcha, que siempre se planteó como un espacio abierto a la pluralidad de posturas y expresiones que buscaran la transformación social a través del fin del machismo, racismo y homo/lesbo/transfobia.


El día de la Marcha, el pasado 27 de julio, se vio afectado por la inundación de la millonaria instalación en la que se realizaría la actividad programada del Papa, ante lo cual dicha actividad sería realizada en Copacabana, lugar elegido por las Putas desde hace tres años. Así, después de meses de planeación, las organizadoras eligieron modificar el trayecto (no el lugar) de la Marcha, con fin de evitar la confrontación directa y violenta con los grupos católicos, pues este no era el objetivo, sino problematizar pública y políticamente la veracidad de un Estado que se postula como laico. La Marcha se desarrolló pacíficamente, excepto por algunos enfrentamientos verbales con la población católica y cierto acoso por parte de la policía y los medios de comunicación hegemónicos, que parecían esperar a que alguna catástrofe sucediera. Duró seis horas y acudieron más de tres mil personas, que se expresaron en múltiples formas, sea individualmente o en grupo, con sus cuerpos, mantas, carteles, instalaciones, voces, tambores. Personas de todas las edades, razas, orientaciones sexuales y clases sociales, algunas que viajaron de otros estados y ciudades para participar, algunas que se organizaron con sus colectivos para reivindicar ciertas ideas, exigieron de manera libre, plural, irreverente y creativa el fin de la violencia sexual y de género.


Una de dichas expresiones fue llevada a cabo por una pareja que, con la cara cubierta y el cuerpo desnudo, rompió algunos símbolos católicos como parte de su performance. Este hecho tomó una relevancia desmedida, pues fue el foco de la mayoría de los medios de comunicación, que una vez más, deslegitimaron a la Marcha (como a otros movimientos sociales) al enfocarse en hechos aislados y polémicos en vez de en el mensaje y el andamiento del evento como un todo. Ese performance fue realizado libremente, como muchos otros, pero no era de conocimiento de las organizadoras. Sin embargo, tanto la pareja de performers como algunas de las organizadoras, han estado desde el día de la Marcha, sometidxs a innumerables ataques por parte de diversas fuentes.  Las organizadoras recibieron llamadas telefónicas amenazándolas de muerte y violación, sus teléfonos fueron divulgados por internet en páginas como “Anti-ateísmo”, recibieron citatorios judiciales por intolerancia religiosa y el diputado estatal Flavio Bolsonaro (conocido, así como a su familia, por su acérrimo machismo, racismo y homo/lesbo/transfobia) ingresó a la Asamblea Legislativa del Estado de Rio de Janeiro con una propuesta de castigo a la Marcha por falta de respeto a la religión católica, entre muchos otros hechos que, sin duda alguna, vulneran en extremo a estas feministas.


Muchas cosas pueden ser debatidas al respecto de esta situación. Por un lado, es importante remarcar que el performance, dentro de su irreverencia, seguramente tenía un mensaje que comunicar sobre la violencia con la que las instituciones religiosas, especialmente las provenientes de la tradición judeocristiana, han tratado a los cuerpos, sobre todo los de las mujeres, a lo largo de la historia. Así, la reacción de nombrar este acto como intolerancia religiosa parece un poco irónico. Sin embargo, el punto aquí no es ese, sino que ese performance no fue convocado ni realizado por las organizadoras de la Marcha, quienes simplemente abrieron un espacio de expresiones plurales, sin necesariamente compartir las formas y contenidos de todas ellas. Aún así, ellas están siendo perseguidas. El movimiento, así como otros en el cada vez más conservador Brasil, está siendo criminalizado. Y criminalizado a partir de un argumento de intolerancia (religiosa) difícilmente sustentable dadas sus violentas manifestaciones contra, una vez más, el cuerpo de las mujeres. Un movimiento horizontal y plural, que constantemente busca problematizar y problematizarse, que propone creativamente romper con la dicotomía y la jerarquización de lo público y lo privado, está siendo colocado en la más extrema vulnerabilidad en ambos espacios.


¿Qué del cuerpo femenino es considerado tan violento? ¿Qué de la libertad sexual de las mujeres es visto tan amenazador? ¿Por qué las feministas son enemigas? ¿Por qué es necesario organizarse para cazar a las PUTAS? Son preguntas cuyas respuestas duelen al pensarse. El cuerpo femenino AUTÓNOMO es considerado violento, porque su control es necesario para que el sistema machista, capitalista y racista se mantenga. La libertad sexual y reproductiva de las mujeres implica una transformación social que desestabiliza ese sistema, por lo que debe ser impedida a toda costa, por parte del Estado, de las iglesias, las escuelas, los medios de comunicación. Las feministas, las brujas, las putas, nuestra creatividad, nuestra energía, nuestros argumentos políticos, son peligrosos, porque venimos a cambiar el mundo, y eso no le conviene a quienes concentran el poder. Pero sus amenazas no nos van a callar. Sus persecuciones no nos van a detener. Sus hogueras, sus leyes, sus televisiones, no acabarán con nosotras, precisamente porque ya entendimos que somos NOSOTRAS.


Putas cariocas: estamos con ustedes, mostramos nuestro apoyo y sororidad desde otros contextos latinoamericanos. Repudiamos la situación en la que se encuentran y les recordamos que no están solas, porque somos NOSOTRAS. Si ser libre es ser puta, todas somos putas. Todas somos brujas. Todas somos feministas. Todas, dentro de nuestra diversidad, somos NOSOTRAS.


Jimena de Garay Hernández

Translate